La pandemia y el pésimo estado físico que deja en las personas

REDACCIÓN. La pandemia se lo ha llevado todo por delante. Y una de las graves consecuencias es nuestro estado físico. Nuestra salud. Si no sales de casa, caminas, no andas, no te mueves por las escaleras de la oficina, no te mueves por tu trabajo, no vas al gimnasio, no sales a la hora de comer, no das una vuelta al finalizar la jornada.

Hábitos sencillos beneficios para la salud física y mental. Y si un adulto puede más o menos seguir con su vida, en la medida de lo posible, son los más vulnerables, como los niños, los que han visto como su mundo cambiaba.

El estudio ‘Actividad física, comportamiento sedentario, calidad de sueño y autorregulación en preescolares españoles’, realizado por investigadores de la Universidad Pública de Navarra y Navarrabiomed, ha constatado que “el impacto del confinamiento hogareño derivado de la Covid-19 hizo que los niños y niñas en edad preescolar (4-6 años) aumentasen las conductas antisociales, de ansiedad e incluso las relacionadas con depresión“.

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Ansiedad, depresión, conductas anti sociales

En el informe, publicado en ‘International Journal of Environmental Research and Public Health‘, según los autores, “nuestros hallazgos proporcionan evidencia del efecto negativo del confinamiento sobre la cantidad de actividad física, el comportamiento sedentario, la calidad del sueño y la autorregulación“.

En concreto, la actividad física diaria disminuyó 43,3 minutos; las conductas sedentarias aumentaron 50,2 minutos; y la calidad del sueño se redujo un 2,09%. El periodo de confinamiento también aumentó de manera negativa las conductas antisociales, de ansiedad y las relacionadas con la depresión.

En ese sentido, el estudio mostró que durante el confinamiento los preescolares tuvieron un aumento en los problemas de internalización y externalización. “En estas edades, los problemas de comportamiento y emocionales, pueden potencialmente desencadenar problemas de internalización (es decir, conductas de tipo antisocial) o externalización (es decir, conductas relacionadas con la ansiedad o la depresión)”, indica.

Los preescolares que durante el confinamiento cumplieron con las recomendaciones mínimas de actividad física establecidas por la Organización Mundial de la Salud (180 minutos al día de actividad física de los cuales 60 minutos deberían ser de intensidad moderada o vigorosa) mostraron menos conductas de tipo antisocial. En este enlace puedes consultar cuánto ejercicio debes hacer según tu edad según el organismo internacional.

Este estudio es el primero que examina el efecto del confinamiento domiciliario de Covid-19 sobre los niveles de actividad física y sueño en niños en edad preescolar de manera directa y objetiva con el uso de acelerómetros, en lugar de utilizar encuestas y entrevistas personales.

Niños: los más afectados

No es sólo que cerraran los parques, las zonas infantiles. Es que no han vuelto a abrir. En una sociedad como la actual donde la medida de hijos por familia no llega a dos, es fundamental que los más pequeños estén con sus iguales.

Jugar, divertirse, conocer sus límites, los de otros niños, interactuar, caerse, aprender sensaciones, texturas, lo que está frío, lo que está caliente, inventarse juegos en el parque… es básico. Y no hay nada de eso.

Y hay más. Ha habido una disminución importante de la actividad física, un aumento del sedentarismo y un empeoramiento de la calidad del sueño. Tres factores muy importantes en el desarrollo neurológico.

Diario AS